David y Goliat

Normalmente tenemos la prepotencia de creer que el ser humano es el único que piensa, a pesar de que hay estudios, estudios muy serios, de científicos que han demostrado la comunicación entre diversas especies animales. Comunicación no tiene porque significar pensar, también es cierto, pero… Quién podría decir lo contrario frente a estructuras sociales tan organizadas como las de las hormigas (un ser tan diminuto), las abejas (idem) y los lobos, por poner ejemplos conocidos? Solo instinto tal vez? Mmmnnn, Seguro? Yo no lo se, aunque me inclino a creer que si piensan, solo que seguramente su pensamiento vaya enfocado a otros intereses, seguramente más importantes para ser felices, y… a fin de cuentas, no será hasta más inteligente?
Suposiciones aparte, durante mi viaje fotográfico a South Africa, en concreto a Kruger N.P y Kgalagadi Transfontier Park, además de fotografiar especies en su habitat, disfrutar de esa luz inigualable y pasar calor, sed, y los percances típicos de cualquier viaje, pude observar comportamientos animales que no solo sorprenden, sino que te hacen pensar.

David&Goliat                  Nuria Blanco Arenas©jabirú africano y elefante africano
(Ephippiorhynchus senegalensis y Loxodonta africana)
Kruguer N.P. (South Africa)

Aunque ésta no sea una gran fotografía, me gusta. Me gusta porque refleja un momento, un comportamiento. En Africa, la vida salvaje es pura calma, pura acción, sorprendente, predictiva… Ese es su encanto, su magia.
En esta ocasión me resultó curioso este “face to face” entre estos dos ejemplares tan distintos. QUÉ PENSARÍAN? Estarían realmente comunicándose? Es sabido que el elefante se comunica entre si por medio de ultrasonidos, además de físicamente, pero mi intriga sin resolver entre estos dos individuos me hizo pensar en que poco sabemos del la comunicación global. La energía que proyectamos y proyectan y su capacidad de interpretarla. Estoy segura que entre ellos algo hubo…
Esta foto que titulo “David&Goliat”, es lo que representa para mi… Aunque el jabirú estaba frente a uno de los titanes de la sabana, un gran animal capaz de desenraizar árboles a golpe de cabeza, de hacer rodar a un poderoso hipo con su trompa, no tenía mucho a ganar con una frágil criatura voladora. Por más que lo intentara ella siempre podría sobrevolarlo y si fuera intrépida, hasta posarse sobre su gran lomo.
Muchas veces, las escenas que veo me hacen pensar en la vida. Como pequeñas lecciones, como ejemplos visuales fáciles de entender. Realmente uno puede ser frágil, pequeño, pero su fuerza y poder están en su interior, en su esencia. No?
Para mi esta fue la conclusión… Pude comprobar sin embargo como una familia de hienas, tan predadoras como los leones, huían al paso de otro elefante que llegaba tranquilamente dedicándose únicamente a una de sus actividades favoritas… Comer ramitas de árbol!  Será que al final tendrá más seguridad en si misma el ave que la hiena?

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