Más allá del tiempo

 

Y es que la Vida es una Ola! Aparece, crece y, luego se va diluyendo solo para seguir siendo otra Ola diferente, aunque con la misma esencia, en otro momento y lugar.  Ahora entiendo y sé porqué te gustaban tanto, porqué te embobabas mirándolas.
Ahora sé Mamá!

“Hypnotic” by NuriaBlancoArenas©2020.

Y ahí estabas y eras! Una Ola tan bella como no podía ser de otro modo!
Quedé hipnotizada. Entre azules, tu color… Suave e intensa. Como Tú eres y eras. Desprendiendo ese perfume marino. Ahora ya no vistes tus camisetas de rayas, ni necesitas bikini, ni toalla. Ahora ya eres mar! Mezclado con aire, y bañado por ese sol que tanto templa el Alma.
Y susurras “no me despido, solo hasta siempre, hasta ahora, hasta luego“.

Ay mi querida y preciosa Mamá! Hoy hace un año que empezó todo. Un tránsito rápido como tu siempre has deseado, y con las botas puestas como también querías. Hace un año, aunque podría decir que fue ayer, por lo nítido del recuerdo. También porque estás presente en Todo, porque busco en mi cerebro y oigo perfectamente tu voz, puedo oler perfectamente el rastro de tu perfume por casa, y cerrando fuerte los ojos sentir esos abrazos tan confortables, con tanto cariño. Fui a votar y estabas en el sofá, cosiendo un botón (creo) y viendo una serie. Luego iríamos a votar a tu colegio. Habías desayunado de lujo y estabas muy bien. Quien iba a sospechar que de las doce a las dos ibas a prepararte para un viaje tan especial. Yo no!
Duele tu ausencia. Porque aunque yo era la joven, la fuerte, la que te ayudaba a gestionar temas, tú seguías siendo el motor … Vaya! Sabes? Tú eras, eres y serás mi fuerza, mi faro. Eres tan maravillosa, Mamá, que ni una eternidad podría conseguir que salieras de mi corazón y mi mente. Y hoy hace un año… Un calendario interior me lo dice, porque desde ese 10 de noviembre de 2019 el tiempo se paró, porque tú ya no metiste en un círculo el día como tenías por costumbre.
Dicen que el duelo dura un año. Ja! Y una mierda!
El duelo, o la palabra que se quiera usar, es atemporal. No hay tiempo. En eso estuvo muy acertado Einstein! Ya lo creo… Sin embargo, te siento. Intento seguir, estar bien porque es lo que se que tu esperas de mi. Y, sabes mamá? Te veo en tantos lugares y hay tantas circunstancias en las que oigo tus consejos… Ya he podido empezar a fotografiar. Y es como una terapia. Hace seis meses no podía. Nada se movía por dentro. Creo que tu me ayudas, me transmites a través de la naturaleza, que sabes lo mucho que me gusta.

Y… caramba! Fotografiando olas sentí eso que siempre me decías con expresión divertida –No tengas miedo a morir, es lo único seguro que tenemos y además no se muere“- y, ahora, las “Olas” ya son parte de mi, como lo eres Tú. Por eso las miro y me quedo embobada… Y atenta! Atenta a pillarte! A que me sorprendas con ese guiño, ese frescor, esa fuerza y magnética belleza.

Disfruta ese nuevo viaje, esa nueva aventura… Cuéntame, guíame como siempre y, sobretodo Mamá… Gracias!

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